22:00 hs, 18 grados, un agradable viento cruza cortando el húmedo aire... Típica noche primaveral de Buenos Aires.
Suena el disco WISH YOU WERE HERE, del mítico grupo Pink Floyd, en mi equipo. Las ventanas de mi cuarto están abiertas, asi que supongo que algún rumor de "Have a cigar" la gente que pase por mi vereda pueda escuchar.
Algunos minutos después comienza a sonar el tema que le da nombre a este maravilloso disco: Sintonizan esa vieja radio hasta dar con los inconfundibles acordes de "Wish you were here"
Es ahí cuando agarro mi guitarra e intento seguir a Gilmour, lo hago bastante bien hasta la parte del solo que nunca me moleste en aprender. Entonces dejo la guitarra y me pongo a pensar que, casualidad de por medio obviamente, debe estar por sonar el telefono con ese 0299, que marcó mi vida, como prefijo. Dicho y hecho o mejor dicho, pensado y hecho, antes de las primeras palabras de Roger en el segundo estribillo, sonó el telefono. Atendí y hablé.
Siento tan adentro Wish you were here, es mi deseo mas profundo. Pero no pude hacer más que escuchar, consolarme y, ¿por qué no?, mentirme un poco... Dos meses es una eternidad cuando se trata de esperar para amar. Pero lo elegí así y lo voy a hacer porque es lo que más quiero.
Cuando corté ya había terminado la segunda parte de "Shine on your crazy diamons" y con ella el equipo dejó de sonar.
Maxi
Sincronías.-
Hace 1 año.

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